Pedagógicamente concebimos la educación como un proceso social y personal que tiene como finalidad el desarrollo integral del hombre, haciéndolo libre, preparándolo para la vida y dándole los medios necesarios para que logre afrontar los retos que se le presentan. Por ello, nuestro proyecto educativo propone una educación personalizada en un proceso donde el educando integre experiencias de aprendizaje, mediante el ejercicio responsable y creativo de sus potenciales personales.
Como escuela activa favorecemos la comunidad de trabajo en el que se alternan el trabajo individual y el trabajo en grupo, interactuando y confrontando sus ideas con los demás. Por ello los alumnos desarrollan la capacidad de trabajar en equipo, aprenden a tomar decisiones, a pensar, a escuchar, a decidir con otros, a actuar, a vivir en el mundo actual. El trabajo así entendido es un factor de formación moral.
Nuestro proyecto educativo propone una educación personalizada en un proceso donde el educando integre experiencias de aprendizaje, mediante el ejercicio responsable y creativo de sus potenciales personales. Se adoptará entonces, una postura didáctica a través de la cual sea factible «construir el conocimiento» por medio de la interacción entre educandos y educantes. Tal como lo afirma Paulo Freiré «La educación no es unilateral sino que existe en ella un proceso dialéctico en que educador y educando están inmersos en una aventura de descubrimiento compartido», y aquí es valioso el hecho de que tanto los docentes como los alumnos deben situarse en una relación de reciprocidad compartiendo conocimientos y experiencias, y mostrando ambos su carácter activo a la hora de enseñar- aprendiendo o aprender- enseñando.
Esta perspectiva nos lleva a ahondar en los avances científico técnicos y en el desarrollo de nuevas tecnologías, por lo que nuestros programas de enseñanza integran contenidos que reflejan el bagaje científico-técnico de nuestro tiempo, proyectándolos al servicio del hombre y fomentando vínculos de solidaridad, responsabilidad, respeto por el prójimo, incentivándolos a respetar los valores, por ello se considera igualmente necesario trabajar como objetivo fundamental el tema de la formación ética y de la bioética necesarios para su óptimo discernimiento en situaciones críticas, prevaleciendo el respeto a la no-maleficencia y a la autodeterminación a la que el paciente arribe con el consentimiento idóneo.
Queremos ofrecer a nuestros alumnos la posibilidad del saber a través de investigaciones y experiencias, y de un esfuerzo personal que les permita adquirir estrategias de estudio que les servirán para toda la vida. Creemos que esta manera de trabajar les despierta a la vez nuevas inquietudes y curiosidades, aprenden contenidos, aprenden a aprender, a pensar, a razonar y a construir la capacidad de interrogación y del pensamiento crítico. A su vez, apuntamos a despertar en los alumnos la toma de conciencia de la importancia que tiene la capacitación permanente, incentivándolos a participar en todas las actividades posibles, congresos, cursos, debates, teniendo en cuenta su nivel educativo.
Por nuestras características profundamente democráticas, promovemos cambios tendientes a mejorar la calidad educativa, teniendo en cuenta las demandas surgidas tanto desde los alumnos como de la capacidad pedagógica del cuerpo docente idóneo en lo que respecta a lo técnico y a la situación concreta de enseñanza.
Dado que la institución establece una estrecha relación con la comunidad en la cual estará inserta, preocupada de su situación socio – sanitaria y comprometida con la prevención primaria, incentivamos al alumnado a compartir los saberes adquiridos en especial en lo referente a epidemiología y calidad de vida y otros temas que se consideren relevantes teniendo en cuenta la característica de la población a la que va dirigida.
Como en las carreras técnicas es indispensable una sólida preparación en la práctica, los alumnos realizarán pasantías en distintos centros asistenciales que les permitirán obtener una preparación de calidad en lo que respecta a su quehacer diario, siempre acompañados por instructores docentes, que los orientarán y guiarán en su proceso de instrucción, con una clara conciencia que detrás de este proceso educativo hay un paciente, al cual se le deben reconocer sus derechos y necesidades básicas. Para ello el Instituto de Enseñanza ha realizado convenios con distintas instituciones de reconocido prestigio que brindan sus instalaciones para la realización de las prácticas de los alumnos.
Con respecto a la evaluación, la concebimos como un proceso dentro del aprendizaje por alcanzar las capacidades y los valores, como metas educativas deseadas. Por tal motivo nuestra evaluación tendrá momentos fundamentales como la de inicio, procesual y final, teniendo en consideración tanto el producto como el proceso mismo del aprendizaje, las capacidades y destrezas, así como también los valores y las actitudes, junto con la profundidad de los contenidos de cada componente o área evaluada.
Los integrantes del Instituto conforman un equipo de base con profesionales de reconocida experiencia y larga trayectoria en el quehacer docente y en la formación de Recursos Humanos en el área de la salud. Los docentes tienen en nuestra institución espacios para debatir las dificultades que surgen en el trabajo, para planificar en conjunto alternativas de soluciones, para intercambiar puntos de vista. Por ello, la evaluación será orientadora y constante, para determinar los cambios producidos en los alumnos a través del proceso enseñanza-aprendizaje. Se evaluará también el desarrollo del proyecto educativo detectando las debilidades y fortalezas.
El estilo de gestión será participativo donde exista la confianza y responsabilidad entre los miembros de la institución.